“Detenidos, testimonios de niños palestinos encarcelados por Israel”

Samar Hazboun
972mag
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

“Detenidos: Testimonios de niños palestinos encarcelados por Israel” destapa una de las experiencias más dolorosas que los niños palestinos sufren en la actual ocupación israelí. A través de entrevistas con exdetenidos y madres de menores actualmente en prisión, el proyecto documenta sus historias y su objetivo es dar voz a quienes son silenciados por temor a repercusiones negativas.

En los últimos 11 años, según Defensa Internacional de los Niños, unos 7.500 menores han estado en las cárceles y centros de detención israelíes. Muhammad Daoud Dirbas, con seis años , era el niño más pequeño detenido por los soldados israelíes. Estas prácticas son ilegales según el derecho internacional, igual que otras políticas a las que se somete a los niños , como el confinamiento solitario.

Empecé a trabajar en “Detenidos” hace aproximadamente un año, debido a la falta de documentación visual sobre el tema. Me puse en contacto con algunas organizaciones de derechos humanos que a su vez me pusieron en contacto con algunos niños. Por desgracia los niños rechazaron las entrevistas, después de haberse puesto en contacto con periodistas otras veces tenían miedo de las represalias.

 

Entonces decidí ponerme en contacto con personas que conocía de las ciudades palestinas, como Nablus y Hebrón, donde la detención infantil es más frecuente. A través de estos amigos, tuve la oportunidad encontrar y ponerme en contacto con más niños. Lamentablemente, fue bastante fácil encontrarlos, ya que es un fenómeno común.

 

En la mayoría de los casos, he encontrado niños que sufren diferentes traumas. Algunos no eran capaces de hablar de lo que había pasado en la cárcel; otros se echaban a llorar y a veces me resultaba difícil contenerme mientras dirigía las entrevistas. Muchos niños aceptaron hablar conmigo “confidencialmente”, por lo que sé sus historias, pero no me permitieron entrevistarlos oficialmente o hacerles fotos. En algunos casos tuve la oportunidad de hablar con los padres cuando el niño salía de la habitación y así obtuve una información más detallada de cómo vivían los menores lo que les había sucedido.

En muchos casos los niños sufren insomnio, micción involuntaria, pesadillas, depresión y miedo a salir y encontrarse con personas. “Es una experiencia muy humillante para mi hijo. Rezo todos los días para que olvide lo que le sucedió. Evitamos hablar de ello en casa porque quiero que lo olvide, por eso prefiero que no vengan periodistas a casa”, me dijo una madre.

 

Todos los niños a que entrevisté decidieron no tomar acciones legales por temor a las consecuencias y porque no creen que de ese modo tengan garantizada la protección.

 

Las siguientes fotografías y textos presentan las historias de los niños tal como ellos y sus familias me las relataron. No fue posible corroborar de forma independiente todos los hechos contados por los niños y sus familias. Estas son sus historias, en sus palabras.

 

Las fechas, nombres y lugares se han cambiado para proteger la identidad de los niños.

 

Detenido 1: Z.S., 17 años

(Basado en una entrevista con Z.S.)

 

El jueves por la noche, a las 2 de la madrugada, atacaron la casa de Z.S. con granadas aturdidoras y gas lacrimógeno. Seis soldados irrumpieron en la casa familiar y lo arrestaron. Los soldados lo arrastraron a un asentamiento vecino, a un kilómetro. Durante la caminata, lo golpearon y los soldados lo insultaban. Lo dejaron fuera, a la intemperie, con los ojos vendados durante dos horas.

 

Durante el interrogatorio le preguntaron si deseaba que le tratasen como a un animal o como a un ser humano. Respondió “como a un ser humano”. Lo esposaron y le vendaron los ojos, mientras el interrogador le sorprendió varias veces con descargas eléctricas. Después le agarró la cabeza y le golpeó contra la pared hasta que entró un segundo interrogador. Éste le obligó a tumbarse en el suelo y empezó a darle patadas hasta que el detenido perdió el conocimiento.

 

Z.S. fue puesto en libertad ese mismo día. No ha presentado ninguna denuncia por temor a las represalias.

 

Detenido 2: O.T. 10 años

(Basado en una entrevista con O.T. y su familia)

 

O.T. caminaba hacia su casa una noche después de jugar al fútbol. Fue seguido por un jeep del ejército israelí y arrestado. Le acusaron de arrojar piedras contra el jeep. Durante el interrogatorio, OT vio un vídeo de niños que lanzaban piedras a los soldados y se vio obligado a admitir que era uno de ellos.

 

Tuvo que firmar un documento por el que debería pagar una multa de 3.000 shekel (800 dólares) si le “veían” tirar piedras otra vez.

 

Detenido 3: L.R., 8 años

 

(Basado en una entrevista con L.R. y su familia)

 

L.R. fue atacado por un grupo de soldados cuando jugaba con su primo en su barrio. Fue arrastrado por dos soldados de las manos y las piernas y tirado al el suelo. Su padre y su tía corrieron rápidamente adonde estaba, ya que fueron testigos de este incidente. A su tía le dispararon una bala de goma en la pierna y su padre fue empujado al suelo por los soldados. Entonces L.R. fue arrastrado al jeep del ejército y se lo llevaron.

 

Le interrogaron durante tres horas, en presencia de su madre. Desde el incidente, L.R. sufre insomnio, micción involuntaria y miedo a salir de la casa de la familia.

 

Detenido 4: O.S., 17 años

 

(Basado en una entrevista con O.S.)

 

O.S. fue arrestado dos veces presuntamente por arrojar piedras a los colonos. La primera vez le pusieron en libertad por falta de pruebas. La segunda vez le golpearon durante el interrogatorio. El interrogador estrelló repetidamente su cabeza contra la pared hasta que la sangre corría por la nariz. El tribunal dictaminó que debía ser puesto bajo arresto domiciliario durante dos meses y pagar una multa de 1.000 NIS (250 dólares).

 

Durante el juicio O.S. estuvo esposado y no le permitieron ir al baño o beber cualquier líquido. A O.S. no se le permite viajar fuera de Jerusalén. Es interrogado cada vez que pasa por un puesto de control.

 

Detenido 5: M.K., 18 años

(Basado en una entrevista con M.K.)

 

M. K. fue acusado de pertenecer a un grupo militante. Le detuvieron en su casa familiar y estuvo encarcelado 18 meses. El joven pasó 45 días de los 18 meses en régimen de aislamiento, con las piernas y las manos atadas. Sufrió varias torturas, incluida la privación del sueño y el chantaje emocional.

 

Cuando le sacaron del régimen de incomunicación tuvo que soportar el castigo colectivo. Durante ese tiempo no le permitieron ninguna visita ni acceder a la cantina de la cárcel.

 

Durante el asalto en el que arrestaron a M. K. atacaron su casa con gas lacrimógeno y granadas aturdidoras. Como resultado, la hija de su vecino perdió la audición de un oído.

 

M. K. tiene prohibido salir de Nablús en los próximos seis años.

 

Detenido 6: I.B., 16 años

 

(Basado en una entrevista con I.B.)

 

El primo de I.B. murió tiroteado en un puesto de control israelí en Nablús a los 15 años. Los soldados sospecharon que llevaba un cinturón de explosivos debido a un cable conectado a la oreja. Más tarde se supo que se trataba de un auricular de teléfono móvil.

 

Para honrar la memoria de su primo I.B. decidió imprimir afiches con su rostro y pegarlos en las paredes de su barrio. Esto fue considerado un delito por el ejército israelí.

 

I.B. pasó cuatro días en prisión y 18 días en una celda de aislamiento. No pudo terminar sus estudios después del encarcelamiento.

 

Detenido 7: Z.B., 17 años en el momento de su detención

(Basado en una entrevista con la madre de Z.B., la foto de arriba)

 

Los soldados pidieron a la familia de Z.B. que evacuaran inmediatamente su casa sin previo aviso. Durante el allanamiento de la misma rompieron todos los muebles de la familia en pedazos.

 

Cuando los soldados terminaron el asalto a la casa, uno de ellos le retorció los brazos, mientras el segundo le vendaba los ojos. Él y su primo fueron detenidos. Les acusaron de pertenecer a uno de los grupos de Hamás.

 

Z.B. lleva en prisión nueve años. No se le permite recibir visitas familiares.

 

Detenido 8: N.A., 18 años

 

(Basado en una entrevista con N.A.)

 

N.A. fue detenido en una incursión nocturna en su casa. Le vendaron los ojos y lo llevaron a un centro de detención de Petah Tikva. Le pusieron en una pequeña celda sin ventanas con un pequeño agujero en el techo. Allí permaneció cuatro días antes de que le interrogasen.

 

Durante el interrogatorio, fue esposado sentado en una silla debajo de lo que describe como un acondicionador de aire que se utiliza para aumentar o disminuir drásticamente la temperatura.

 

Después de pasar 35 días en régimen de aislamiento N. A. decidió admitir algo que no había hecho con el fin de que le llevasen a juicio.

 

Recuerda a un prisionero en una celda vecina que se prendió fuego junto con el colchón mientras alguien le daba un cigarrillo.

 

Como exdetenido, N. A. dice que le resulta difícil encontrar un trabajo decente o vivir una vida “normal”.

 

Detenido 9: U.D., 10 años

(Basado en una entrevista con U.D. y su familia)

 

U.D. se encontró atrapado accidentalmente en un enfrentamiento entre un grupo de gente de Jerusalén y soldados del ejército israelí cuando caminaba hacia su casa con su primo, de regreso de un partido de fútbol. Para evitar los enfrentamientos comenzó a correr en la dirección opuesta, pero un soldado le vio y corrió tras él. Una vez que el soldado lo agarró, lo empujó al suelo, pateó y golpeó varias veces.

 

Le llevaron a un centro de detención donde estuvo detenido cinco horas.

Detenido 10: M.O., 12 años

(Basado en una entrevista con M.O. y su familia)

 

Hasta la fecha M.O. ha sido detenido siete veces. La primera vez con sólo nueve años, presuntamente por arrojar piedras a los colonos.

 

La familia de M.O. es un blanco constante de los ataques de los colonos que viven en Hay al Bustan, en Silwan. Su casa está en un programa de demolición que forma parte de un plan israelí de demoler casas árabes de ciudadanos de Jerusalén.

 

Los ataques de los colonos son muy comunes en esa zona. M.O. fue atacado por colonos y golpeado. Sufrió una hemorragia interna debido a la brutalidad del ataque.

 

Detenido 11: F.K., 14 años

 

(Basado en una entrevista con F.K. y su familia)

 

La primera vez que arrestaron a F.K. estuvo detenido tres días. A sus padres no les proporcionaron ninguna información hasta el tercer día. La segunda vez que fue detenido fue durante su período de exámenes finales; lo sacaron de su casa presuntamente por arrojar cócteles molotov. Le quitaron la ropa y lo dejaron de pie en ropa interior durante dos horas antes de trasladarlo a un interrogatorio a las 3 de la madrugada. Después le pusieron en una celda hasta el día siguiente.

 

Durante el interrogatorio había en la sala dos soldados con bates que le golpearon con ellos en todo el cuerpo, dice.

 

F.K. no quiere recordar las palabras que utilizó el interrogador durante el interrogatorio. Dice que era un lenguaje más que humillante.

 

Detenido 12: M.A., 13 años

(Basado en una entrevista con M.A. y su familia)

 

El 5 de diciembre de 2010, M.A. fue detenido a las 2 de la madrugada en su casa familiar. Le acusaron de dañar los coches de los colonos y arrojar piedras en Al-Ram, según las acusaciones israelíes.

 

M.A. vive en Hebrón y dijo al tribunal militar que no sabía qué era Al-Ram. Después el juez declaró que el informe inicial tenía un error de ortografía y que se escribió por error Al-Ram en lugar de Hebrón.

 

Cuando M.A. fue detenido le golpearon brutalmente. Como consecuencia de las torturas sufridas durante su tiempo en prisión, el juicio se tuvo que posponer debido a las contusiones en la cabeza y el cuerpo.

 

No le permitieron recibir visitas durante su detención. El tribunal decidió ponerlo en libertad bajo fianza de 5.000 NIS (1.300 dólares) además de colocarlo bajo arresto domiciliario.

 

Detenido 13: Y.K., 15 años

 

(Basado en una entrevista con la familia de Y.K.)

 

El 28 de enero 2011 Y.K. fue con su padre a los campos de la finca de su propiedad, que se encuentra al lado de un asentamiento israelí. La familia fue atacada ese día por los colonos armados que dispararon a Y.K. en la cabeza. Después murió.

 

Su hermano más joven, de 14 años, fue arrestado y detenido durante 45 días.

 

Detenido 14: B.A., 15 años

(Basado en una entrevista con la madre de B.A.)

 

En 2011 arrestaron a B.A. por primera vez. Poco después de su liberación enfermó y fue hospitalizado. Durante su estancia en el hospital, el ejército fue a su casa a arrestarlo, ya que estaba en una lista de personas buscadas. Al no encontrarlo, detuvieron a su hermano en su lugar.

 

Los soldados se ofrecieron a liberar a su hermano a cambio de B.A., amenazando con atacar el hospital. La operación de “cambio” tuvo lugar a las 6 de la mañana y se filmó en presencia de personal médico.

 

B.A. se encuentra detenido y ha asistido a ocho audiencias judiciales por participar en una protesta pacífica contra la ocupación. Bajo la ley militar israelí, todas las protestas palestinas son ilegales. No le permiten recibir visitas familiares.

 

Samar Hazboun, fotógrafa documentalista y artista visual centra su principal trabajo en torno a los derechos de las mujeres, con un enfoque particular en Oriente Medio. Nacida en Jerusalén y criada en la Ribera Occidental, Hazboun primero exploró la fotografía durante sus estudios de Relaciones Internacionales en Praga. En los últimos ocho años, su auténtico interés por la expresión política a través del arte y su relación personal con el caso palestino la ha llevado a fusionar con éxito su objeto de estudio y los medios en una práctica incipiente de fotoperiodismo. La carrera de Hazboun se ha desarrollado mano a mano con su capacidad para llegar a aquéllos que han sido marginados por la sociedad. Con más de 30 exposiciones individuales y colectivas en más de ocho países y una amplia variedad de funciones en los medios de comunicación, busca con persistencia dar voz a sus proyectos y contratar a un público cada vez más amplio de historias desesperadamente necesitadas de una audiencia. Desde que recibió su Maestría en Periodismo de la Universidad de Westminster en Londres en 2011, Hazboun ha trabajado en una serie de exposiciones de su último proyecto de trabajo en curso, Hush ( Silencio. N. de T.) En la actualidad divide su tiempo de vida y de trabajo entre Europa, América Latina y Palestina. Web:samarhazboun.com , twitter @Samar_Hazboun.

Fuente:  http://972mag.com/detained-testimonies-from-palestinian-children-imprisoned-by-israel/69526/

 


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